miércoles, 15 de abril de 2009

DE "CARTA PARA CLAUDIA" - JORGE BUCAY


De "Cartas para Claudia"

Jorge Bucay

Fragmento extraído del prólogo del Libro:
'Cartas para Claudia' de
Jorge Bucay.

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que HOY contás conmigo...
Sin condiciones.

miércoles, 8 de abril de 2009

AMANECER DEL SOL- POEMA

Alineación a la derecha

AMANECER DEL SOL


(Sobre el Cap. XVIII del Evangelio de San Juan)


Por:

Emma-Margarita R. A.-Valdés

Ha caído la noche en los olivos,

un rumor de crepúsculo preludia

la agresión por la ruta ensangrentada.

Viene a apagar la luz radiante de la Altura,

cuando el día amanece para el Sol,

Luz de Luz en el mundo, que a eternidad alumbra.

La iniquidad pregunta a la Inocencia

cual ha sido el delito.

Ser camino y Verdad, ser la Vida en la muerte,

es móvil de la envidia que pide el sacrificio

y se escuda a la sombra del poder,

para efectuar, sin culpa, el magnicidio.

El reo es Rey sagrado,

se oculta en las tinieblas su valido,

su triple negación

es llanto suplicante del laurel del martirio.

La hipocresía muestra la humana cobardía.

La rama verde es pasto de las llamas

bajo el injusto fuego del odio y la calumnia.

El mundo elige, incrédulo, el poder que le allana,

el malvado recibe el aplauso cautivo

de manos profanadas.

Se cumplió la ordalía del heraldo

y la aurora despliega las esplendentes alas.


jueves, 2 de abril de 2009

UNA PALABRA - CANCIÒN - CARLOS VARELA


Una palabra
Carlos Varela.
Una palabra no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo
igual que el viento que esconde el agua
como las flores que esconde el lodo.

Una mirada no dice nada
y al mismo tiempo lo dice todo
como la lluvia sobre tu cara
o el viejo mapa de algún tesoro.

Una verdad no dice nada
y al mismo tiempo lo esconde todo
como una hoguera que no se apaga
como una piedra que nace polvo.

Si un día me faltas no seré nada
y al mismo tiempo lo seré todo
porque en tus ojos están mis alas
y está la orilla donde me ahogo,
porque en tus ojos están mis alas
y está la orilla donde me ahogo.

Sitio Oficial de Carlos Varela

martes, 31 de marzo de 2009

EL DÌA QUE ME QUIERAS


El Día Que Me Quieras

de Amado Nervo

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

miércoles, 25 de febrero de 2009

PERFUME DE MUJER - POEMA -

PERFUME DE MUJER

POEMA

Estuve contemplando en esta madrugada 
muy fresca, cuya brisa me invitaba a pensar
que la luz de la luna tan hermosa y plateada
brillaba en tus ojitos y en tu dulce mirar.

Cuando abrí la ventana para mejor mirarla
apareció tu imagen y pude comprobar
que ya nunca en mi vida dejaré de observarla
porque me he dado cuenta que siempre te he de amar.

Amaneció de pronto... tu imagen ya no estaba,
sólo estaban las flores que alegran mi jardín,
es que en flores tu imagen se metamorfoseaba
para alegrar mi vida del principio hasta el fín.

Cuando al jardín me acerco para observar las flores
encuentro en todas ellas perfume de mujer,
descubro entonces que eres, amor de mis amores,
la única en mi vida que siempre he de querer.

Motivos tú me has dado para quererte tanto,
motivos, tú bien sabes, para poderte amar;
te entrego mi cariño y todo mi amor santo,
te entrego hasta mi vida delante de un altar.
- - - - - - - - -
Mariano Bequer. 
Maracaibo, 29/09/06 

domingo, 25 de enero de 2009



BESOS

 - GABRIELA MISTRAL-

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

jueves, 15 de enero de 2009

EL LOCO - KHALIL GIBRAN

EL LOCO

Khalil Gibran

Me preguntáis como me volví loco. Fue así. Un día, mucho antes de que nacieran algunos dioses, desperté de un profundo letargo y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando: “¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!”

Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, algunas personas, llenas de horror, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó: “Miren! ¡Es un loco!” Alcé la cabeza para mirarlo, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité: “¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!”

Fue así que me enloquecí.

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.

Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.