lunes, 20 de julio de 2009

CREDO A LA VIDA - LEOPOLDO MARECHAL


CREDO A LA VIDA


Creo en la vida todopoderosa,
en la vida que es luz, fuerza y calor;
porque sabe del yunque y de la rosa
creo en la vida todopoderosa
y en su sagrado hijo, el buen Amor.

Tal vez nació cual el vehemente sueño
del numen de un espíritu genial;
brusca la senda, el porvenir risueño,
nació tal vez cual el vehemente sueño
de un apóstol que busca un ideal.

Padeció, la titán, bajo los yugos
de una falsa y mezquina religión;
veinte siglos se hicieron sus verdugos
y aun padece, titán, bajo sus yugos
esperando la luz de la razón.

Fue en la humana estultez crucificada;
murió en el templo y resurgió en la luz...
¡Y, desde alli, vendra como una espada,
contra esa Fe que germino en la nada,
contra ese dios que enmascaro la cruz!

Creo en la carne que pecando sube,
creo en la Vida que es el Mal y el Bien;
la gota de agua del pantano es nube.
Creo en la carne que pecando sube
y en el Amor que es Dios.
¡Por siempre amén!

Leopoldo Marechal

domingo, 19 de julio de 2009

DETENTE SOMBRA ...

Detente, Sombra...


Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para que me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importaba burlar lazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

(Sor Juana Inés De La Cruz)

domingo, 12 de julio de 2009

NADA SE VA... POLDY BIRD

http://www.chiloeweb.com/chwb/suplementos/galeria_fotos/papel_tapiz/plaza_niebla_800.jpg


NADA SE VA... POLDY BIRD

¿A dónde se va lo que se va?
He llorado fuerte...y el llanto se fue.
No dejó un dibujo en el aire,
no dejó las marcas de su itinerario...

Pero nada se pierde,
todo se queda en el mundo:
seguramente las sonrisas hacen una parva,
poniéndose una al lado de otra,
una encima de otra...
y después se transforman en mariposas:
¿ quién puede afirmar que esa mariposa de alas
de seda que anda por ahí
no es la sonrisa de alguien que conociste...
o que no conociste,
alguien de este tiempo o de un tiempo pasado?

¿Y esa nube de tormenta que va ennegreciendo el cielo...
y esa otra que se le ha sumado...
y la que viene desde el otro lado,
no están hechas de gritos airados,
de imprecaciones,
de "malas palabras" que salieron del televisor?

¿Y la música?

La música se hace bandadas de aves,
pájaros de distintos cantos
asomados al balcón celeste del aire.

Y las caricias son césped, gramilla,
pastito tierno por el que podemos
correr descalzos,
echarnos panza al sol para dormir la siesta...

Las amenazas se transforman en rejas:
las de las cárceles y las que nos
separan de la alegría.

Los besos son la lana de las ovejas.
Y luego el pulóver que te ponés cuando refresca,
la bufanda que te tapa la naríz, la manta de tu cama...

Las mentiras son el fuego que incendia los bosques.
¡Oh, cuida lo que pones fuera de ti,
no creas que lo puedes echar a la basura...
porque la basura no desaparece mágicamente...,
fijate como tratan las naciones de defenderse
de la basura nuclear
que los países poderosos desparraman por la tierra!


Vamos a tomarnos del dedo meñique,
como cuando estábamos en sexto grado,
vos y yo, como dos amigos de verdad...
y nos vamos a prometer:
No contaminar el mundo con palabras que duelan,
con rencores,
con venganzas,
con indiferencia,
con violencia,
con malas intenciones,
con desidia,
con abandono...

Y seguro que ni vos ni yo queremos
que la desdicha sea la neblina de los amaneceres,
que los llantos sean los truenos de las tormentas,
que el viento de la desesperanza
el altavoz del aullido de los lobos...

¿A dónde se va lo que se va?

Se va a dar una vuelta por ahí,
y luego torna, vuelve, regresa,
pasa nuevamente a nuestro lado, no desaparece,
no se borra, no se debilita...

Estará siempre.

Y no queremos que las penas
arrastren sus cadenas de fantasmas...

No queremos que el desamor ataque con el diente
envenenado de la cobra...

No queremos que las violetas sean un ramillete de espinas...

Por eso, cuida tu voz y tus palabras...
cuida tus pensamientos...

Porque todo lo lleva el viento, y
"El viento sopla donde quiere,
tú oyes su voz, pero no sabes
a dónde va, de dónde viene..."
POLDY BIRD

viernes, 19 de junio de 2009

FUERZA Y CORAJE



Es preciso tener fuerza para ser firme, pero es preciso tener coraje para ser gentil.
Es preciso tener fuerza para defenderse, pero es preciso tener coraje para bajar la guardia.
Es preciso tener fuerza para ganar una guerra, pero es preciso tener coraje para rendirse.
Es preciso tener fuerza para estar en lo cierto, pero es preciso coraje para tener duda.
Es preciso fuerza para mantenerse en forma, pero es preciso coraje para mantenerse en pie.
Es preciso tener fuerza para sentir el dolor de un amigo, pero es preciso coraje para sentir los propios dolores.
Es preciso tener fuerza para esconder los propios males, pero es preciso coraje para demostrarlos.
Es preciso tener fuerza para soportar el abuso, pero es preciso coraje para hacerlo parar.
Es preciso tener fuerza para quedarse solo, pero es preciso tener coraje para pedir apoyo.
Es preciso tener fuerza para amar, pero es preciso tener coraje para ser amado.
Es preciso tener fuerza para sobrevivir, pero es preciso coraje para vivir.

"El camino del encuentro"

Fragmento


lunes, 18 de mayo de 2009

POR QUE CANTAMOS - MARIO BENEDETTI



Mi homenaje a Mario Benedetti, el gran escritor y poeta uruguayo, que ayer se fuè al cielo de los poetas.

Por qué cantamos


M. Benedetti y A. Favero

Si cada hora vino con su muerte,
si el tiempo era una cueva de ladrones,
los aires ya no son tan buenos aires,
la vida nada más que un blanco móvil,
y usted, preguntará por qué cantamos...


Si los nuestros quedaron sin abrazo,
la patria casi muerta de tristeza,
y el corazón del hombre se hizo añicos,
antes de que estallara la vergüenza.
Usted preguntará por qué cantamos...


Cantamos porque el río está sonando,
y cuando el río suena, suena el río.
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino.
Cantamos porque el niño y porque todo,
y porque algún futuro y porque el pueblo.
Cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos.


Si fuimos lejos como un horizonte,
si aquí quedaron árboles y cielo,
si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro
Usted preguntará por qué cantamos...


Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la Vida

y porque no podemos, ni queremos
dejar que la canción se haga cenizas.

Cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto, ni la bronca.
Cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota
Cantamos porque el Sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera,
y porque en este tallo, en aquel fruto...
CADA PREGUNTA TIENE SU RESPUESTA....



Letra: Benedetti - Música: Favero.

http://www.youtube.com/watch?v=4WHRrtL_kY8

domingo, 26 de abril de 2009

LA LUNA - JAIME SABINES


LA LUNA

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

JAIME SABINES

miércoles, 15 de abril de 2009

DE "CARTA PARA CLAUDIA" - JORGE BUCAY


De "Cartas para Claudia"

Jorge Bucay

Fragmento extraído del prólogo del Libro:
'Cartas para Claudia' de
Jorge Bucay.

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten.
Quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que HOY contás conmigo...
Sin condiciones.