sábado, 18 de agosto de 2012

LA BAILARINA DE LOS PIES DESNUDOS

la bailarina de los pies desnudos
 
Isadora Duncan
 
Iba, en un paso rítmico y felino
a avances dulces, ágiles o rudos,
con algo de animal y de divino
la bailarina de los pies desnudos.

Su falda era la falda de las rosas,

en sus pechos había dos escudos…
Constelada de casos y de cosas…
La bailarina de los pies desnudos.

Bajaban mil deleites de los senos

hacia la perla hundida del ombligo,
e iniciaban propósitos obscenos
azúcares de fresa y miel de higo.

A un lado de la silla gestatoria

estaban mis bufones y mis mudos…
¡Y era toda Selene y Anactoria
la bailarina de los pies desnudos!
 
Rubén Darío
 
 

sábado, 14 de julio de 2012

Éxtasis - Miguel Rasch Isla


Éxtasis
Poema

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En la noche de enero plenamente estrellada,
como acaso en los siglos no lo ha sido ninguna,
parecían los cielos constelados de luna,
florestas por donde iba pasando una nevada.

Era un lecho de bodas la tierra perfumada;
propicio era el silencio; la paz era oportuna;
mas la noche inspiraba tal arrobo, que ni una
vez osaron mis labios besar los de la Amada.

Unción ultra terrena de dos almas; delicia
de dos seres que, a solas, eluden la caricia
y que juzgan sacrílego contemplarse un momento.
Noche, de tan hermosa, noche casi imposible,
en la que era su carne, cual la luz, intangible,
y puro, cual los astros, era mi pensamiento.



Miguel Rash Isla
Biografia






martes, 26 de junio de 2012

MARIPOSA DE OTOÑO ...

MARIPOSA DE OTOÑO
 
Poema de Pablo Neruda
 
La mariposa volotea
y arde -con el sol- a veces.

 
Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja: que la mece.

Me decían: -No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasò el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
Llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: -No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.
Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.
El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasò la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: -Te parece.
La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.

Pablo Neruda

lunes, 28 de mayo de 2012

La Vida no Florece Sola - Zenaida Bacardí de Argamasilla


La Vida no Florece Sola

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla
Libro: Ramillete de Estrellas 

   La vida no florece sola...
Tienes que cuidar las raíces y convertirlas en 
tronco... el tronco en ramas... las ramas en flores...
¡Y exprimirte el corazón para dar perfume!

   La vida no florece sola...
Tienes que laborar en ella.
   Las cosas no se te dan gratis...
tienes que pagar lo que valen.
   El fruto no te sale al paso
tienes que abonar y regar.
   Los pozos no se llenan solos
tienes que calar hondo... buscar el agua... ver lo
que les cabe... y sentarte en la sombra.
   Los frutos no llegan por arte de magia...
tienes que ponerles sol, agua, aire, tierra.
   Tienes que cuidarles la semilla, espantar los
pájaros, madurar la cáscara, y luego, probar si
están en punto para dar sabor a la vida... y hacer
jugoso el mundo.
Como ves, se te da todo...
pero en materia prima...
¡Lo elaborado y valioso...
lo tienes que hacer tú!

http://images.cruiz64.multiply.com/image/1/photos/upload/300x300/Sa-yvQoKCEcAAErsr9I1/photo-Sa-yvQoKCEcAAErsr9I1.jpg?et=F82m9V%2CMFdBrTvQ1cSMEMA&nmid=0
Zenaida Bacardi de Argamasilla


martes, 22 de mayo de 2012

Niño de mi calle - Poema - Bethzaida Montilla Aparicio

 http://paginaparajovenes.bligoo.com/media/users/8/430031/images/public/32998/20100315121549-nino-triste-con-manzana.jpg?v=1288152729187
Niño de mi calle

Niño de mi calle con los pies descalzos,
la mirada triste, con el alma a cuestas;
Pequeño gitano que empiezas la vida
 y ya pareciera que llevas mil años llorando tristezas.
Niño que al nacer se apago tu estrella,
Porque no hubo un padre que te protegiera
Y tu madre pobre te dejo a la buena.
Niño de mi calle que tiendes tu mano,
Y que una mirada te dedico apenas;
Claro, siempre tengo prisa
Y solo te dedico alguna sonrisa,
Como si con eso ayudar pudiera.
Pequeño tesoro que alguien desprecio
Una extraña piedra que nadie puliera,
en tus ojos tristes de dulce inocencia
Muere la esperanza tras una vidriera.
Niño de mi calle, de tantas aceras,
De sueños vencidos, de amargas quimeras
Si pagar pudiera tus horas de estío
Si pudiera protegerte de miseria y frio
Y como no tengo nada mas que darte
Tan solo, tan solo, te ofrezco mi niño,
Mi oración sincera y a Dios le encomiendo tu alma de ángel
Para que proteja tu inocencia pura
Para que te cubra con su manto
Que te aleje siempre de seres inmundos
                                       Bethzaida Montilla Aparicio

miércoles, 9 de mayo de 2012

Despecho - Poema

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjhaLQ7x_Rn_cuMqx9a8srxJ2OMIhitcLHYnNmLDLnD7cAwEoI05wnnvIpx8PY3GHg95Qv2-khtdC7JJB-SnNGd8i5Eewg82G_gVi0D_6tmtRbpgkZDTQbSSd_ssdohml-0wDLJb1ykmd4/s1600/mascaras.jpg


¡Ah, qué estoy cansada! Me he reído tanto,
tanto, que a mis ojos ha asomado el llanto;
tanto, que este rictus que contrae mi boca
es un rastro extraño de mi risa loca
¡ATanto, que esta intensa palidez que tengo
(como en los retratos de viejo abolengo)
es por la fatiga de la loca risa
que en todo mi cuerpo su sopor desliza.

¡Ah, qué estoy cansada! Déjame que duerma;
pues, como la angustia, la alegría enferma.
¡Qué rara ocurrencia decir que estoy triste!
¿Cuándo más alegre que ahora me viste?

¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos,
Ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos,
Si brilla en mis ojos la humedad del llanto,
es por el esfuerzo de reírme tanto… 


Juana de Ibarbourou

miércoles, 25 de abril de 2012

LOS PORTADORES DE SUEÑOS. - POEMA - GIOCONDA BELLI


LOS PORTADORES DE SUEÑOS.

-Gioconda Belli (1948).-Nicaragua



En todas las profecías

está escrita la destrucción del mundo.

Todas las profecías cuentan 

que el hombre creará su propia destrucción.



Pero los siglos y la vida 

que siempre se renueva 
engendraron también una generación 
de amadores y soñadores; 
hombres y mujeres que no soñaron 
con la destrucción del mundo, 
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.

Desde pequeños venían marcados por el amor. 
detrás de su apariencia cotidiana 
guardaban la ternura y el sol de medianoche. 
Las madres los encontraban llorando 
por un pájaro muerto 
y más tarde también los encontraron a muchos 
muertos como pájaros. 
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas 
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos 
por un invierno de caricias. 
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños, 
atacados ferozmente por los portadores de profecías 
habladoras de catástrofes. 
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías 
dijeron que sus palabras eran viejas 
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso 
es antigua al corazón del hombre. 
Los acumuladores de riquezas les temían 
lanzaban sus ejércitos contra ellos, 
pero los portadores de sueños todas las noches 
hacían el amor 
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas 
que no sólo portaban sueños sino que los 
multiplicaban y los hacían correr y hablar. 
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida 
como también había engendrado 
a los que inventaron la manera 
de apagar el sol. 

Los portadores de sueños sobrevivieron a los 
climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por 
generación espontánea. 
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias 
torrenciales tuvieron algo que ver con esto, 
la verdad es que como laboriosas hormiguitas 
estos especimenes no dejaban de soñar y de construir 
hermosos mundos, 
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se 
llamaban compañeros, 
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban 
en las muertes, 
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se 
ayudaban en el 
arte de querer y en la defensa de la felicidad. 

Eran felices en su mundo de azúcar y de viento, 
de todas partes venían a impregnarse de su aliento,
de sus claras miradas, 
hacia todas partes salían los que habían conocido 
portando sueños soñando con profecías nuevas 
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores 
y de que el mundo no tendría que terminar en la 
hecatombe. 
Por el contrario, los científicos diseñarían 
puentes, jardines, juguetes sorprendentes 
para hacer más gozosa la felicidad del hombre. 


Son peligrosos - imprimían las grandes rotativas 
Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos 
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra. 
Hay que destruirlos - imprimían las grandes rotativas 
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos 
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra. 

Los portadores de sueños conocían su poder 
por eso no se extrañaban 
también sabían que la vida los había engendrado 
para protegerse de la muerte que anuncian las 
profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte. 
Por eso cultivaban jardines de sueños 
y los exportaban con grandes lazos de colores. 
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros 
vigilando los pasajes y los caminos 
buscando estos peligrosos cargamentos 
que nunca lograban atrapar 
porque el que no tiene ojos para soñar 
no ve los sueños ni de día, ni de noche. 

Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de 
sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte; 
por doquier hay paquetes con grandes lazos 
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver 
la semilla de estos sueños no se puede detectar 
porque va envuelta en rojos corazones 
en amplios vestidos de maternidad 
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres 
que los albergan. 

Dicen que la tierra después de parirlos 
desencadenó un cielo de arcoiris 
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles. 
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto 
sabemos que la vida los engendró 
para protegerse de la muerte que anuncian las 
profecías.