IMÀGENES Y PALABRAS PARA NUTRIR EL ALMA, ALIMENTAR SUEÑOS, Y SENTIR LA VIDA PLENA DE BELLAS SENSACIONES,
ES LO QUE HUMILDEMENTE QUIERO TRANSMITIR A TODO EL QUE LLEGUE HASTA AQUÌ, ¡BIENVENID@S!
como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino solo cuestas que subir, cuando tengas poco haber pero mucho que pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar, cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar acaso debes ¡pero nunca desistir!
Tras las sombras de la duda ya plateadas, ya sombrías, puede bien surgir el triunfo no el fracaso que temías, y no es dable a tu ignorancia figurarte cuán cercano pueda estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano.
Lucha, pues por más que tengas en la brega que sufrir, cuando todo esté peor, más debemos insistir.
*Joseph Rudyard Kipling (Bombay, 30 de diciembre de 1865–
Londres, 18 de enero de 1936). Escritor y poeta británico nacido en la India.
Se llama calma y me costó muchas tormentas. Se llama calma y cuando desaparece…. salgo otra vez a su búsqueda. Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y repensar.
Se llama calma y cuando la locura la tienta se desatan vientos bravos que cuestan dominar.
Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría dan lugar a más silencios y más sabiduría.
Se llama calma cuando se aprende bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.
Se llama calma cuando la amistad es tan sincera que se caen todas las máscaras y todo se puede contar.
Se llama calma y el mundo la evade, la ignora, inventando guerras que nunca nadie va a ganar.
Se llama calma cuando el silencio se disfruta, cuando los ruidos no son solo música y locura sino el viento, los pájaros, la buena compañía o el ruido del mar.
Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.
Se llama calma y me costó muchas tormentas y las transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar.
Se llama calma, la disfruto, la respeto y no la quiero soltar…
Hola amigos y suscriptores, hoy comparto un video que contiene un texto de una jòven escritora argentina: Mechi Mastandrea, ella estaba viviendo un momento muy difìcil, ya que habìa sufrido una pèrdida irreparable, por eso este relato es un reflejo de sus màs hondos sentimientos que tambièn tiene que ver con la cruda realidad que vive el mundo entero, la mùsica es de Spence "Hovering Thoughts" para reflexionar...
Dijo un pensador: “La infancia termina cuando llega el uso de razón y el niño percibe que sus padres no son inmortales”. Y la verdad es que un pequeño vive un cierto tiempo en una etapa mágica en la que piensa que todo es posible. Poco a poco cae en la cuenta de que no todo funciona como lo cree y se pierde ese estado de inocencia. Sin embargo, hay seres que ya adultos, siguen esperando resultados mágicos y eso les causa hondas decepciones. Incluso la fe ayuda a eso cuando se cree que tocando una imagen se da un prodigio o rezando una oración supuestamente milagrosa. Pero la realidad es bien distinta y enseña que un gran logro pide, además de fe, mucha pasión, disciplina, dedicación y persistencia. Eso es lo que se ve en la vida de los triunfadores que no logran algo valioso sino con mucho esfuerzo. Por reo dijo un Maestro oriental: “Para lograr lo imposible el secreto es creer que eso es posible y buscarlo con entrega total”.